jueves, 26 de febrero de 2015

Querido :

En algún lugar, el 4 de Agosto del 2014

Querido:
Siempre nos vendças la moto de que cascarças antes de la edad de Jesucristo y mçrate. Ya cumples 50 fiestas de Bilbao como tiene que ser; entre los personajes queridos de tus mil y un periplos y con mucho jolgorio, como a tç te gusta.
Este medio siglo te ha dado para ser casi de todo en esta vida, desde fotógrafo, viajero, hasta emprendedor de hamburguesas locas, pasando por friegasuelos y Director de “quien-sabe-que”®.
&Qué será fruto del dormir tan poco!, el que te dé tiempo a hacer todas estas embarcadas y las muchas más con las que nos sorprenderás en la cincuentena que te queda.
Una noche de verano se te preguntó, tras unas copas de más (o de menos) el porqué de tanto trabajo, de tan persistente ahçnco, la razón de tantas y tan largas horas laboradas, cuando tu vida está más que ganada. La respuesta,  veloz e indubitable, fue:
-“&Para que a mi familia no le falte de nada!”-
Esa es tu “Esencia”, el olor inconfundible del hijo, del hermano, del tço, del amigo…siempre emanando al aire el aroma prevaleciente de la unidad familiar. A veces ese enfoque es sencillo de conseguir tras una mesa y un buen vino, a veces es complicado como una ecuación inacabada…y requiere viajes apresurados o decisiones comprometidas.
Levanta la vista, ahora mismo, mira a tú alrededor y date cuenta de una gran verdad, que se te dice por si en el devenir te olvidaste de verla:
“&La misión esta mayormente cumplida!”
Las familias evolucionan y la tuya vive hoy épocas destacadas más felices que otrora, en gran parte gracias a ti. Claro, con bajas notables como el tiempo ordena, pero sobre todo con muchos nuevos (y viejos) fichajes, que llenarán tardes, navidades y noches. Gente a la que seguro no vas a defraudar.

&Que nada les falte, sobre todo tu tiempo y tu amor!

jueves, 19 de febrero de 2015

Dimensiones familiares expandidas

Parece ya que es toda una vida y en realidad pasó ya más tiempo. Mucho más que una vida; diríase una vida y media. ¡Claro! la que pasó revoloteando como un "sugus" dentro de la barriga de su ama, que es mi hermana.

A mí se me hace ya que no existiera un tiempo anterior, donde su, cada vez menos, infinitesimal presencia no llenase el firmamento de nuestras dimensiones familiares extendidas. Nuestro universo pre-infantil, aquel afable, predecible y de domingo a la tarde, se desvaneció sin inmutarnos, ante la alegría por la recién llegada que todo perturba en espectros visibles e invisibles y todo remueve y conmueve. ¡Nadie le vio salir por la puerta de atrás del hospital hace hoy 632 días, mientras todos bríndabamos con vino del rico en la sala de espera! ¡Nadie le invito a una copa de despedida entonces y nadie le espera a que vuelva ya!

Por mi parte, lo reconozco muy egoístamente, que no encuentro mejor pegamento familiar que ese gusano sonriente y hambriento, ávido de sabores y atenciones . Hacía tantos años que no comíamos juntos cualquier frío día de diario en la familia. Vainas con patatas, filete con pimientos y ella hay de menú ahora en casa; donde antes cada cual estaba en su trabajo, en su ciudad o en su mundo, hay ahora una unidad común que son sus pañales y sus proto-vocablos balbuceantes.


Yo, que soy el tío del Almendro, un poco mejorado tal vez, ya que visito algo más (aunque seguro el del anuncio pulula ya en Ryanair), aún no tengo a día de hoy una plétora de andaduras comunes. Tan solos unos segundos de llantos entre mis titubeantes brazos, si acaso minutos escasos en el sofá ojeando cuentos, a lo más horas en el refugio dormitando y tirándonos bolitas de plástico.

Pero sé a buen seguro, y por lo que entreveo de por su carácter y por el mío, que lo mejor entre nosotros está por llegar aún. Veo que cada vez estamos en mejor sintonía, pero nos falta, como para tocar un instrumento musical, el tiempo necesario para una buena afinación diaria y la cotidianidad para la práctica que hace la armonía.

Mientras que yo estoy lejos y en algún que otro "asunto que la atañirá", ella, sin darme cuenta casi, ya pasó de gusanito a mariposa. Cada vez estaremos más cerca, porque cada día ella volará más lejos, cerca de mi y yo volaré menos, me quedaré cerca de ella.

¡Entonces vendrán nuestras épocas doradas! Hasta que ese tiempo llegue me consuelo sabiendo que le repiten mi nombre para que se acuerde de mi al llegar la próxima vez.


sábado, 10 de enero de 2015

La boda de nuestra vida

A alguno le juré que cuando la ranas criasen pelo, otros me sonrojaron con el "cuando formalizareis la relación", bastantes, incluso cercanos, seguro se sorprendieron por que yo no era "de ese parecer", pero el caso es que definitivamente, cuando uno hace migas con una sevillana determinada y determinista, tu futuro está sellado. No puedes por menos que resistirte, cada vez con menos intensidad, a que la ilusión vaya contagiando como el día de vísperas de San Fausto. El gusanillo del anillo se apodera del alma del débil pasota sentimental.

Al final, un día con poca planificación, pero mucho acierto das el paso al frente (que aquí quedó claro que sería yo, por tradicionalismos); con un anillaco escondido y sudado en la palma de la mano. He de reconocer que llegados a este punto se olía la respuesta afirmativa (¿Intuición masculina...¡ Si eso no existe!). Esa misma noche ya teníamos concebida la historia de pies a cabeza.


La gran mayoría sabéis lo que pasó, lo vivisteis en vuestro cuero y a vuestra manera: Os escribimos largos mails con vídeos,  os hicimos recoger a desconocidos camino a un lugar perdido en la montaña toledana, compartisteis alojamiento con miríadas de dermápteros (si, si, no digas que no los conoces), os hicimos bailar mucho, beber bastante y sobre todo interactuar con los personajes diversos de nuestra extraviada, pero encontrada, vida: Abuelos con jefes de trabajo, primos con amigos de la uni, compañeros de campamento con perros, clarinetistas con niño...En resumen, La Boda-Campamento de Iker y Marta, la boda de nuestra vida.

Fueron miles de días de impagable trabajo humano de suegras, hermanos, tíos, primos, amigos... Centenares de horas de ensayos de baile, canto y música durante las vacaciones. Decenas de minutos de monólogos improvisados, emblemáticos y cariñosos en un micrófono abierto a nuestros corazones. Segundos de besos cómplices, agarrados de la mano y mirándonos a los ojos sabiéndose ya tres (Iker, Marta e IkMar).

Muchas veces me he parado a pensar en que fue para mí lo mejor de la boda, aparte claro está, de haber atado con un libro familiar a la Ratita. La respuesta a veces nunca llega y otras es instantánea. A veces nunca se si me quedo con este instante o con el otro, si esa sonrisa entre dos desconocidos o el hecho de que casi 200 almas cruzasen media península, o medio continente, para estar entre nosotros...otras veces al instante, no lo pienso, lo sé: El hecho de haber creado, entre todos, un todo de "Ferfección, con F mayuscula", todo estaba imprecisamente calculado, desordenadamente medido, casi casi, me atrevería a decir catastróficamente diseñado y como era de esperar salió milagrosamente Ferpecto.

No pasa semana en que como todos los recién casados (siempre lo seremos en el ocurrir matrimonial del "todos los días de tu vida"), no pensemos en lo especial que fue nuestra boda, en lo bien que lo pasamos, en lo matados que acabamos y sobre todo en lo rápido  que pasó pese a que estuviéramos casi una semana en el Piélago. Desde la primera semana de Luna de Miel, sabemos dos cosas: Que no es la última vez y que las bodas de plata son demasiado esperar.

¡¡Vivan las bodas de Cartón-Piedra!! Que se celebran al de 5 años nada más, porque nos la hemos inventado y así lo hemos decidimos.

¡Mucho mejor,dónde va usted a parar!

Permanezcan a la escucha.




viernes, 21 de marzo de 2014

Atardece en Basse

Atardece en Basse. Las calles se llenan de niños que vuelven de la escuela, de mujeres que regresan a sus casas para cocinar a sus familias, de comerciantes cerrando sus negocios. 


Atardece en Basse para dar comienzo a una noche muy oscura. Oscura porque no hay gasolina en el país y hace tres días no hay electricidad. 

Acaba un día de trabajo y todas las personas vuelven a sus hogares a encontrarse con sus familias. Siento que mi mayor anhelo es poder encontrarme con mi familia en la habitación del hostal donde duermo, después del que ha sido un intenso día de trabajo.

Apuro las últimas horas, me adentro en la oscura noche de Basse. Las calles parecen un baile de luciérnagas. Personas aquí y allá con linternas, o la luz de sus móviles, vigilando donde dan cada paso, y expectantes por encontrarse con algún rostro conocido para charlar un rato. 

Y a la luz de esta vela, me deleito con un huevo frito con patata cocida. Bala me recibe contento, soy su primer cliente de la noche. 


- Cotidianidad -.

domingo, 8 de diciembre de 2013

Aires de cambio en la cometa


Después de 7 meses en nuestras tierras, que han estado llenos de buenos e importantísimos momentos, como ha sido nuestra Boda-Campamento  en El Piélago y el nacimiento de nuestra querida sobrina, vuelve a soplar el viento, y esta, como otras tantas veces, sopla en dos direcciones…

Por un lado sopla hacia oriente, llevando parte de la cometa a Filipinas, y por otro lado sopla al sur, llevando la otra parte a Gambia. Aunque será solo por unos meses, luego la cometa seguirá soplando desde un mismo viento. 

Por mi parte me esperan 16 meses en Gambia, un país que hasta hace dos meses no sabía ubicar con precisión en un mapa y del que me voy encantando cada día un poco más a medida que voy leyendo cosas sobre él. Estas últimas semanas me he estado preparando mentalmente para la partida. He pensado que en la vida es muy importante la perspectiva con la que vemos las cosas, una misma realidad puede verse desde infinidad de ángulos y he recordado un libro que leí cuando era adolescente y que me marcó. Como decía en El Club de los Poetas Muertos el profesor Keating subiéndose al escritorio: “Me he subido a mi mesa para recordar que hay que mirar las cosas de un modo diferente. El mundo se ve distinto desde aquí arriba”.

Pienso en que deberíamos siempre escoger la perspectiva positiva de las cosas, deberíamos escoger hacer cada tarea en la vida poniendo grandes dosis de amor. Podría pensar en lo doloroso que será el hecho de que en breve voy a alejarme de mi familia y mi tierra, que voy a pasar 4 meses sin ver a Menditxu. Esta vez quiero elegir otro ángulo, me voy a subir a la mesa. 

Y para recordarme que la vida hay que vivirla con mucho humor, tengo a mano esta foto, que es el mejor retrato de los últimos 7 meses, y que me pone una gran sonrisa en la cara.

martes, 2 de abril de 2013

Prosa Póstuma a "El Monito Ubicuo"


Hoy escribo, principalmente triste, pero con las lágrimas empapando leves sonrisas al pensar en él. Escribo para sellar en mi memoria recuerdos de quien será siempre para mí, la más pequeñamente enorme persona que la capital vasca viera nacer. Entrar por el Portal de Foronda nunca será lo mismo sabiendo que no me esperará en la parada de autobús.

Hoy me dieron la noticia; pienso yo que él no llegó a contar hasta tres;…1 Nervios…2 Nervios. ¡Se quedó en ese segundo segundo y la calma de esa tercera inspiración proverbial, no le llegaría a su corazón! Está vez le falló el temple del escalador que llevaba dentro. Comoquiera que sea, de poco me vale ahora pensar que, o como, tan solo me cuenta el recuerdo, otra vez desde la distancia y me falta ya, aunque no le fuera ver hasta dentro de un mes más.

Uno de mis mejores amigos, sin duda y creo que a él le agradaba esa consideración, el más particular y pintoresco. Muchos, cariñosamente le llamábamos como el título de este texto; bueno, solo "El Monito", por muy rápido que fuera no desafiaba a la Ley de  Heisenberg y se podían determinar con relativa precisión su velocidad y posición, para un instante determinado. Aunque en ocasiones, a duras penas uno podía saber si se encontraba en Brasil como quasi-ilegal, en Argentina en un orfanato, en un lago perdido de Bolivia mascando hoja de coca... últimamente, volaba local; más probable era encontrarle en el Aratz, el Gorbea, Atauri, Arenazao la “Taberna de los Mundos”. ¡Nunca se lo pregunté pero estoy seguro que estaban entre sus lugares favoritos!



Yo le conocí en la universidad, hace ya nada menos que quince años y desde el primer día hasta hoy, he sentido sin remedio, cariño, admiración y mucha proximidad hacia “El Monito”. Aunque no fuera físicamente la misma cercanía de antaño, seguía siendo muy fuerte y especial para mí. ¡Pasaron ya tantos otoños desde la Facultad de Ciencias!, y tengo que decir que "El Monito" fue lo más grande que me llevé de aquel tiempo, de aquellas paredes grises con campas verdes.

¡Las Novias se fueron, tal como vinieron (¡O seguro, más enfadadas!), los papeles de graduación, notas, exámenes! Todo eso pasó...pero nuestras escapadas en metro para escalar a Urduliz en vez de ir a clase de termodinámica, las noches buscando agua en una borda en Gorbea para tomar un té de roca, compartir un salchichón de su pueblo con queso de cabra de Arkaute, sujetar nuestra tienda de campaña contra vendavales pirenaicos, las mejores vacaciones del mundo caminando juntos a Santiago, ¡Tener el honor (él, decía horror) de haberle visto sin perilla!...haber vivido todo eso con "El Monito", no tiene precio, pero si un lugar tallado en piedra dentro de mi frágil memoria. Fue de esas personas que con unos pocos hechos, generalmente pequeños, te lo decía todo, generalmente lo bueno.

Le apodamos "El Monito" por su gusto a escalar y en general a colgarse de lo vertical, horizontal u oblicuo. Recordaré siempre que andaba subiéndose a los árboles y haciendo "la bandera" en las farolas de la calle. A veces yo le acompañaba y hasta le incitaba. Siempre estaba listo para todas las historias medio "jipis" habidas y por haber, malabares, cuerdas, pelotas, bicicletas y mono-ciclos  hasta los brazos de otro amigo, a veces los míos, cualquier cosa le valía a para crear un mini-circo callejero y un ambiente y garrapatero [1].

Desde estos tiempos alegres de escaladas, pacharanes y conciertos de reggae, pasaron muchas primaveras y ahora yo me sé una persona, si no diferente en el fondo, variada en las formas. Algunas, tal vez menos espontáneas que antes, las otras más profundas y adultas. Por eso, en las ocasiones que pensaba que se me escurrió por el hueco del bolsillo aquella originalidad y frescura de antaño, recordaba siempre al “El Monito” y cada vez que podía iba a visitarle, para estar cerca de él y “recargar” mis baterías de frescura. Me gustaba pasarme por su lado, disfrutar de su compañía genuina, de sus “extravagantes aptitudes vitales”, incluso de su forma pausada de comer cincuenta galletas y un café con leche a la una de la tarde.
Siempre pensé que, para bien y/o para mal, por él no pasaba el tiempo y que con sus altibajos, se aferraba a su modo de vida, uno insólito e ininteligible para muchas, cercanas personas de pensamiento más tradicional, respetado y a veces admirado por mí mismo.

Yo creo que se fue como me llegó; como le recordaré: Siendo la misma persona que el primer día conocí, con la que hablé hace quince días; esto es, alegre, mayormente saltimbanqui y sobre todo, sobre todo, una persona “Autentica y Mayúscula”, en el sentido más adulador de la palabra.

El porque el “Ubicuo” lo encuentras aquí...
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[1] el término "garrapatero"
Los Delinqüentes: Por decirlo de alguna manera, garrapatero es aquel que es natural, callejero, auténtico, y vacilón (sin pasarse con nadie). En palabras del Canijo: "Eso es como cuando te revuelcas en el barro pero estás a gusto y te da igual mancharte. Cuando eres feliz con lo poco que tienes. La gente que hace la vida más fácil es la gente garrapatera."

jueves, 21 de febrero de 2013

Son mis amigos…es mi familia...mi lugar


Como dice Amaral en una de sus canciones…

-Marta me llamó a las 6 hora española, solo para hablar, solo se sentía sola….- y así me sentía yo cuando hable, no con Marta sino con Ratita.

Y la verdad es que me ha venido a la cabeza un concierto al que fui de este grupo y bailé esta canción como un loco, ni más ni menos que en la extinta Plaza del Gas (qué tiempos aquellos en los que estaban siempre sujetando con las piernas la botella de Kalimotxo). Antes seguramente alucinamos con los fuegos artificiales…De todo esto hace más de diez años, seguramente unos doce.

De repente, a veces,  te ves un poco solo o perdido, como en un valle emocional, transitoriamente descendente y te asalta este, u otro, buen rocanrol pegadizo, y te lleva para arriba; medio pensando en estos momentos, inconscientes, pero de mucha amistad y alegría generalizada. La otra mitad sabiendo que nunca más vendrán tiempos como estos pasados y que tuviste la gran suerte de vivirlos con las personas perfectas en la noche (o mañana) perfecta, y múltiple.


Y casi casi de seguido, entre miles de canciones, se decide a arrancar, poco a poco eso sí, el Señor Lertxundi, cantando pausadamente a la misma Patria, que a veces me sobra y últimamente más bien me falta. Le dice que la quiere y muchas cosas más que no comprendo, pero que me arrastran al cole y a tiempos de niño. Escolar rodeado de balones y suspensos, con algunos romances imaginarios, familia y los tomates del Txamberlai que se fueron ya.

No voy a negar que cada vez se me haga un poco  más duro alejarme de donde vengo. Cada vez, sus lazos me van tejiendo más finamente, como si se tricotara en fino ganchillo de perlé. Me entrelaza tan finamente como solo lo puede hacer una madre, que espero esté hoy y por mucho, y te abraza por la noche y te hace un zumo de naranja en la mañana. Tan finamente me liga, como no más lo pueden hacer las manitas, no natas, de una semillita sin nombre, que florece en un vientre conocido. Tan finamente como ver que la naturaleza, si bien en equilibrio, no es estática, que todo parece igual hasta que un día te das cuenta que todo ha cambiado, a veces, muchas veces, sin ti.

Ciertos niños van creciendo a tu alrededor y notas que Tú eres al que casi nunca ven, pero de algún modo inexplicable te quieren casi sin conocerte. Modo infantil e incondicional, de amor sin mucha más demanda que una escucha, una carrera tras un balón o algún secreto. Un amor bello y frágil, que puede ser borrado por una ausencia demasiado prolongada a determinada edad. Yo no quiero que ese sea mi caso. No quiero ser olvidado.

Amigos van haciéndose mayores a tu alrededor también y notas claramente que, cada vez te molesta más no concretar nunca planes, que nadie sepa cuando estas, ni de dónde vienes, ni cuando te vas…pero en fin que no debe ser fácil tampoco para ellos.

 Al final, es Ley de Vida que no se puedan tapar dos agujeros con un solo culo; por lo tanto, no puedes estar directamente involucrado en dos vidas que se den la mano paralelamente pero en dos lugares infinitamente separados. La Galaxia de mi vida profesional y el Universo de mi familia y raíces.
Si pudiera elegir hoy que hoyo tapar con mi única posadera, lo tendría claro, pero no puedo. Lo único que puedo hacer es decírtelo a ti que lees desde donde sea que estés: Hoy lo tendría claro.

Bizkaia Maite, Familia Querida, Amigos Queridos!