domingo, 23 de marzo de 2025

DESTERRANDO A ESDQUMH

 

Sé muy feliz tras Ese Señor Del Que Usted Me Habla,

el que no vive su masculinidad si no amarga.

Quien no ama a una mujer, sino a una llaga,

del que vergüenza siquiera atisbarme camarada.

-        Menditxu

El vocablo “Ese Señor Del Que Usted Me Habla” (ESDQUMH) alude, histórica y políticamente a “señoros”, que le son ingratos al hablante. El orador, o escritor en este caso, se quiere alejar de ellos pues le son de naturaleza molesta. Esa gente/-uza con la que preferiríamos no creernos relacionados, de la que nos va mal hablar, que quisiéramos no existiera, pero ya es tarde porque están ahí, y su mal ya se perpetró.  ESDQUMH es lo que me atañe hoy una vez más, como ayer hace 3 años, y me perseguirá en los quicios de mi córtex siempre y cuando sigan estando entre nosotras. El caso es que se conoce que conforme a que un “-o” intima con X (-a), Y(-a) o Z(-a) (siempre son -“a”es) y  pregunta interesadamente, escucha y calla, pasa que cada vez dicen que se oyen a más y más –“a”es de mi generación (ampliamente entendida como “La de los 80”) decirse supervivientes (que no víctimas) de algún tipo de violencia de género (¡Haz el favor de dejar de leer aquí y ve el video!, después si quieres, sigue leyendo la ficción que sige)  por parte de su muy irrespetuoso ESDQUMH de turno. Pero vamos que hablo, seguramente de chaladuras de una mente pre-apocalíptica, la siempre mía.

 

Otrora, escuche de la amiga de una amiga, que yo de este tipo de personas no tengo cerca, que en un concierto al que asistió, lloró mucho, muchísimo, con una canción de una Divina Diva, que titula “Sansa” y que habla sobre malos tratos psicológicos. A ella le evoca a ESDQUMH, un “jovenzuelo universitario de buen ver” (que ESDQUMH´s  también va creciendo en sus patrones y han de empezar jóvenes para llegar bien añejados a la paternidad) que ennovio de el “dosmilital” y que la dejo “sin dejarla”, le hizo “ghosting”. Lo que toda la vida de Dios fuere “pasa de mí y no me habla” y ahora esta bautizado anglosajonamente, pero que en ciertas personas tiene un impacto tan brutal. Durante meses en su en su espacio se sintió ella una Sansa…

“Son tus silencios un puño,

golpeando contra mi garganta

Cargas, disparas justo en mi tráquea”

Otra “-a”, la de los mundos imaginarios, se despierta también llamándole entre sueños de décadas atrasadas: -“Mi maltratador psicológico”! -exclama… y se lo noto, indubitablemente desde la trinchera de mi privilegio “betamachuno”, que al titubearle la laringe, aun a día de hoy le hierven ( o hielan, no sé discernir), las carnes en su nombre. ¡y que poco, o nada, se ha superado en más de 3500 días de no-intervención!  Porque a Sansa, le sigue costando, decenas de años después, recorrer los 10 pasos fúnebres que la familiarizan al sujeto de turno. Desposeído este, y los subsiguientes ya de su verbo, no tienen ya ni predicado asociado a ella, pero ahí está su recuerdo, agazapado y emboscante en una esquina. ESDQUMH ya no está en la mesa del café, pero se le imagina, se le huele, se le siente como si fuera mañana que se va a vivir.

A otra elusiva “-a” de mis entretelas, no la dejaban salir con sus faldas a la plaza de su feo pueblín. De haberla conocido, sabrías que ni con faldas, a lo loco seguro no fuera; pues su autocensura, impregnada en corrección social, le valía más que mil palabras. La veo subiendo las escaleras, cercenándose los orgullos y sabiéndose de antepierna en aflojados pantalones que no entrevieran, ni incitaras a tercer-“os” pensamientos (porque siempre son los “-o”es los que no controlan. Ref: Ciertas religiones). Años después también al cruzarlo bajo los chopos de la piscina en verano, no puede no desviar la mirada. No se le hace inocua la presencia, de un desmejorado ESDQUMH, el poder sigue ahí?

¿Qué me dices de la invisible, esa que, del miedo fue gazapa circunstancial y tuvo que salir chiscando rueda de maleta  al amparo de las horas laborales de “su” ESDQUMH, porque hasta el enfrentar la huida la petrificaba. Ccomo si cegada por los focos de un coche? ¿Qué que te digo?, me dices que me responda: Pues como en todos los casos, que ni es ella la que tendría que salir de escena, ni tal vez camine mi imaginaria “-a” sin puntos suspensivos que la atenacen alguna noche si visita las pedanías del pasado.

Tantas ahí…La que bailo con aquel que luego se propaso a la salida del bar y la siguió aterrorizándola. La que fue esperada en un portal a la noche y le pusieron la mano encima. La que le metieron “algo” en la copa para llevarla a algún sitio que no recuerda, pero intuye. La que ESDQUMH casado con su amiga le toco las tetas, mientras fregaba de espaldas en la pica de su misma, mismísima casa de ella… Yo, personalmente, no conozco a ninguna de todas estas especimenas. No porque no existan en mi entorno, sino porque por el hecho de que sencillamente no supe dar seguridad, no quise preguntar o no quise escuchar lo que dijeran. Si lo hubiera hecho, no fueran elucubraciones mías, sino realidades con las que tengencializo a diario en mi existir. Caso que lo hubiera hecho a buen seguro serian tus hermanas, nuestras tías, sus amigas, nuestras exnovias, tu esposa tal vez. Y si me dejo volar la cabeza y pienso… Acaso crees que puede que hasta tu ( si eres ”-o”) o yo (que sí que lo soy) seamos un ESDQUMH de alguna de ellas? Solo asalto a la duda.

Y son ejemplos de elucubraciones de mi sesera, seguramente, pero si existieran en mí, serian ejemplos de mujeres fuertes y que probablemente aun resquebrajen alguna comisura al pensar esos episodios…Te diría que si hubieran estado frente a mí, si hubiera dicho yo algo, tras atenta la escucha, fuera en las líneas seguras de flotación: “!La culpa es del agresor!, y hasta ahora pensaba que si le digo que se merece ser feliz es tan vacío, como que no le daré ninguna clave de llegada a la casilla del final, porque está en ella.

Y un día veo que si puede ser la clave, la de una señora que resonó en el espectro ( yo ni atisbo soluciones, apenas ni llegaría a acompañar) y dice:

“Creo firmemente que la mejor venganza tras el maltrato es volver a ser feliz” (by Marina Marroquí).

Cierto es que no te dice el que/como/cuando/porque, eso está en cada context”-a”. Pero la clave de la venganza revolotea implícita en el mensaje. Si señoras, no sean neutras y vénguense. No sean pusilánimes devotas…y sáquenle, o métanle según pinte la ocasión, su dedo corazón, donde más le duela, ahí, en su falta de poder sobre vuestra felicidad, la que os salga del real “Nai”.

“Recobrar la personalidad. Recobrar la vida. 3 de cada 4 mujeres no acuden a terapia para superar sus secuelas”, por ahí dicen las expertas, van los tiros.

Pero, y como fuere una que diga: ¡AJA! ¡NO PUDISTE CONMIGO! ¿Como sería no un carpetazo, no un “Control+Alt+Delete”? Sino un archivar en la estantería donde ponemos las cosas importantes. Así, a mano, para poder releer el dossier, para poder revisar y estudiar: NO UN SIMPLE POSTERGO, SINO UN SUPERO!...

Y cuando ya no pensé que existiera esa figura, me topo con la unicorni-a: Una de carne, huesos, algún tatuaje y si tiene un cuerno es precioso y mítico, que me atraviesa con su relato… Una valiente y cuerda de remate, que va y lo hace la tía, despeinándose y remangándose hasta el sobaco… Va y lo trabaja, y lo hace; lo de volver a “Ser feliz” tras su/s particular/es ESDQUMH. Y me lo cuenta, no en sueños, sino en la vida real, porque a esta entrevió en mí una seguridad que intenté habilitar. Yo la pregunté, sin inquirir, y escuché callaín; y ella se abrió y me compartió. No te pienses que me las invento a todas. La única que existe en este cuento, por difícil que parezca, ¡resulta que es la Unicorni-a!

Pero en un rizo del destino me cuenta hace nada ella, que con su perdón interno, vino un perdón externo a ese su rancio señoro.  Y este, recalcitrante ESDQUMH (puede que otros se hayan reciclado a seres humanos dignos de sociedades en mejoría), inepto y pobre descerebrado, que no llega a ver más allá de su ínfimo circulo de poder, va y lejos de agradecer ese perdón en forma de abrazo femenino, fruto del trabajo de la mujer para la mujer, que redime sin previa petición su deplorable actitud vital cara a la mitad de la población, ¿que se le ocurre hacer…? ¡Si hija, si!: ¡Volver a las andadas! Y tirar más mierda al ventilador. Pero sabemos que la otrora “-a” (léase a pequeñita), que ahora es “-AA v.2.0” (tan “-a” que es que requetedobla de “-a” es y tan grande que es que es “-A”, léase a mayúscula), no se va a quedar ahí mucho tiempo! Dolerá, recalculara la ruta y sabrá hacer lo que se tiene que hacer, lo que ya aprendió a hacer, lo que la obligan a hacer en un “encore” no demandado: ¡Ser Feliz! ( a pesar de su ESDQUMH.

Sospecho, fíjate tú, que la clave esta vez la tiene muy cerca, en sus entrañas, en sus agallas y en la amical silvicultura inquieta que cultiva en sus rededores y que la acompaña/mos dondequiera que nos necesite. Y volverá feliz, a no mucho tardar. ¡Le restregará por la cara al inepto, de ese impecable dominio que solo ella tiene sobre su felicidad!. Cuando me lo relate (yo con bol de palomitas en mi mano y la boca abierta a pares), os lo digo en el cada vez más “petit comité” de la cometa, acá entre Nos. Tal vez le diga a ESDQUMD, así to´ a lo Zahara, con el brazo en lo alto y la cara pa´tras, toda dramática ella, que le va a cantar las 40 a lo “Sansa” cuando se llegue al final con voz ni medio entrecortada:

“Yo no soy mejor porque tú me humillarás.
Yo no soy mejor porque tú me anularás.
Lo que me ha hecho fuerte es alejarme de ti.
Lo que me ha hecho más fuerte es acercarme a mí.”
(y a las mías?)

jueves, 24 de octubre de 2024

Equilibrios Matemáticos vs “Optimismos Patológicos"

Abuja 24.10.2024


Escucha recomendada: “Inercia” de Izal (2021)



Cuando estaba en la Universidad, hace ya 3 o 4 vidas, estudiaba muchas, muchísimas matemáticas y he de reconocer que, si bien muchos conceptos me resultaban esquivos, me encantaba pensar que eran el lenguaje del universo, del que no podemos escapar lo balbuceáramos o no. Que todo se podía definir con una ecuación matemática, si el científico de turno fuera lo suficientemente avezado. Hoy pienso que no es así, que somos infinitamente más que la suma de todos los moles de átomos que nos conforman. Incluso si realmente comprendiéramos uno solo de ellos no atisbaríamos garabatear la fórmula de las “Matemáticas de la Carne”.

Pero un concepto siempre me sigue, persigue, resuena en mi sesera. Hoy, por lo que fuera que tenga que ser y es, me retumba desde la catacumba profunda de mi sien: “ El Equilibrio”, esa paradoja de que pazca que no pasa nada mientras pasa todo a la vez!

En matemáticas se pueden definir, al menos que yo recuerde, tres tipos de equilibrio:

El neutro, el estable y el inestable.

Cada uno con sus cosas buenas y sus cosas menos buenas.

El neutro: es eso, sin más, un “equilibrio sosezno”, en el que aparentemente no pasa nada, la pelota va y viene todo el rato haciendo lo mismo. Este no es mi equilibrio, porque a mi lo de rebotar de aquí para allá, haciendo el mismo “Business as Usual” cada día/mes/temporada, no me describe. Durante muchas épocas de mi vida, y quien sabe si tal vez de la tuya amada (persona) lectora, me metí en este equilibrio de vaivén de mecedora, que tal vez no me llevaba a ningún lugar pese al continuo movimiento reciprocante que me dejaba tal cual. Un “ping-poneo” emocional que muchas veces por pereza o por socialmente aceptable toleré, o autopromocioné para mis quehaceres y quesentires.

El Inestable: completamente opuesto al neutro. Todo está bien mientras no haya perturbaciones. Pero el más mínimo cambio y todo al garete. Tarde la mitad de mi vida estadística, unos 45 años, pero se ahora que la vida va de precisamente de eso; de perturbaciones, de permutaciones, de no resistirse a ellas, de no lucharlas, de abrazar el cambio (Incluso en su auto reivindicada, o autoinventada, semana internacional)…y si un “chin” de cambio, lo manda todo fuera del equilibrio y hacia el hiperespacio de la incertidumbre infinita…por ahí no van los tiros! Durante mucho tiempo, ahora asumo fue demasiado, viví mi vida en estos estados de la materia y de la mente. Una, a priori, pequeña conversa de sábado en la mañana desencadena un gran desequilibrio que dura y durará meses y años. Una acción para mi irrelevante desencadena reacciones, también para mi exacerbadas. Este tipo de equilibrio, una vez perdido, no se recupera no más. Digamos que es un equilibrio de “Todismos o Nadismos”, de “Mírame pero no me toques, que me rompo”.

El Estable: Una cosa intermedia…hmmm!, Interesante, cuéntame más! Pudiera ser el sugestivo Hogar que quiero habitar. En este tipo de equilibrio, el objeto “equilibrado” vuelve, después de paseo por la, para mí, grata sensación de la inestabilidad, a su lugar de reposo. Como una sinfonía en Do Major, que se pasea por sus quintas, crea expectativas disonantes con sus acordes disminuidos, baja a las tristezas de los menores, pero indefectiblemente resuelve en la tónica…Vuelve a su hogar, a su reposo aunque por un movimiento solamente fuera!... La perturbación, puede ser muy grande no se malinterprete, pero el objeto sabe que poco a poco, el rozamiento, o fricción, disiparan la energía que lo perturbó. “La inercia acabará muriendo, cesará la vibración”…y el objeto o la objeta (😊) volverán a ser quienes eran, pero un poco mas sabias, porque supieron recuperar el equilibrio hasta el próximo envite vital. Este es un estado que incita al desequilibrio, puesto que piensas que puedes gestionarlo. Incita a la experimentación, porque sabes que tomas medidas de “prevención de riesgos laborales”. Incita, incluso al desatino, porque te sabes cuerdo de remate... en fin, a pensar que ya que solamente me queda ½ vida y que la viva como me dijo, dice y dirá aquel del…” No vivas si vas a hacerlo sin alma”.

¡Pero ojo que no dice no vivas sin cabeza! Y a mí, muchas veces, me paso eso y en muchas sesiones, no precisamente de JAM, me he auto-reconocido una condición que apodé trajicomicamente “Mi Optimismo Patologico”. Interprétese como que fruto de mi bienaventurada y fortunosa niñez, y casi dijera sin miedo a equivocarme, “adultez” pienso que SIEMPRE SIEMPRE, TODO TODO, va a salir de la única manera que existe: MENDITXU STYLE ( vamos como a mí ser le venga bien), sin importarme lo que el universo este confabulando a mi favor, (nunca en mi pesar aunque no me lo parezca). Y entonces no sabía ver que, realmente, no era un equilibrio estable donde estaba, sino que a base de golpearme contra la pared una y otra vez, me salieron chichones emocionales y me lastime cabeza, las manos y el cora. Además de que seguro, a buen seguro, arrastre a terceras, cuartas o quintas personas conmigo en la dolorosa empresa, y en ello va mi sentir para con mi público damnificado.

Y un día va ella, la que tiene términos hiperfocalizantes para todo de alegatos, y me dice:
“Menditxu, es que puede que no sea “Optimismo patológico”, puede que sea “Optimismo Delirante” lo que tú tienes.”

Y entre sonrisas y lagrimas, pues no pude más que asentir sin zozobra…y pensar que: ¡Si, que pese a que siendo “inicialmente bonita”, esta patología mía, miisima, es la causante de los más grandilocuentes y recalcitrantes desequilibrios inestables que padezco! Los que desde hace meses/años que sé que existen, y ahora intento mitigar. ¡Pero amigo mío, que esta profundísimamente enraizada en mi ser! Y me cuesta y recuesta desenmascararlo cuando es más que “optimismo” y vira al “patologismo”, pero sigo a su caza, furtiva o legal, para que me lleve a la senda del equilibrio estable, hogar cálido de inestabilidades venturosas, que me deje zarandear/me que me deje retornar/me a lugares pacíficos.

Y citando siempre al grande anterior:

“Navega en calma, paz y buen karma"

Dejando, con pena lo que me haga caer en los agujeros negros del devenir.

viernes, 3 de mayo de 2024

Nocturno en Arte Mayor

 Luanda, Angola 26.10.2021


Llegas amada, como a media madrugada,

más bien cansada, dormida y casi quebrada.

El largo pasillo que se antoja eterno,

es en mí, larga previa a sonreírme tierno.

Como sabes que te amo y te desespero

pululas, das parada y fonda al aseo.

Minutos… y por fin giraste a la alcoba,

gracioso, cual imberbe, te digo cosas bobas.

¡Un doblón, si cae el tirante del vestido!

tras él, otro traje afín te será urdido.

De saliva, besos, lenguas, sudores, jadeos,

a quitarnos todos los buenos, puros, deseos.

Esos que aparcamos en fugaces aviones,

esos que se duermen cotidianos sin razones.

Nocturnos de arte mayor, que quitan el sueño,

antes que viremos siempre con viento sureño.

Y si no; túmbate aqui, cerquita, a mi vera,

como bichito bola adorable que quiera

ronroneo gatuno, lento, sin contoneo,

caricias tiernas y susurros en apogeo.

viernes, 10 de noviembre de 2023

ALIANZA

 Dundo, Angola, 23.03.2022 

Inscripción capicúa simboliza nuestro amor. 

Sencillez dorada y maleable que 

impregna en mi dedo 

Recuerdos de promesas, de "Te quieros" 

Brillo áureo otrora circular. 

Anilla deformada por la vida 

y mis rudas costumbres. 

Hoy la pienso como metáfora del amor 

Que Inicialmente se ve perfecto 

Que brilla, simétrico, simple. 

Que no necesita , que no impone apenas... 

Con el uso, mi alianza fina de oro puro, 

Ya perdió circunferencia, 

Golpes y arañazos a conciencia 

Zarpazos de mi mano torpe 

Objetos que la golpearon 

Como a duras penas la saco, 

Difícilmente veo la perfección 

Que alberga siempre el anverso 

Aún tan brillante y liso como la orfebre tallo 

Y me recuerda... 

Ratita 31/8/13